lunes, 8 de abril de 2019

The Biggest William Blake Exhibition In 20 Years Is Coming To London


Capaneus the Blasphemer
The largest William Blake exhibition in 20 years comes to London this autumn, celebrating the work of a singular artistic talent.
Known best for his poetry, including And did those feet in ancient time, and The Tyger, Blake was also a skilled and prolific artist.
Pity
Unfortunately, his ill-fated exhibition of 1809 held above his family's hosiery shop in Soho, meant he was never lauded by the public in his time.
This September, Tate Britain hopes to rectify this, by exhibiting over 300 original watercolours, paintings and prints — as well as recreating the cramped domestic room in which Blake put his reputation on the line. 
The Spiritual Form of Nelson Guiding Leviathan
The Spiritual Form of Nelson Guiding Leviathan and The Spiritual Form of Pitt Guiding Behemoth are digitally enlarged and projected onto a gallery wall — on the huge scale that Blake intended them to be painted.
Newton
Nearby, the original artworks are displayed in a re-staging of Blake's failed exhibition. We've a feeling that this time, the works will be received somewhat differently.
A portrait of William Blake. possibly a self portrait
The exhibition opens with Albion Rose — Blake's incandescent visualisation of the mythical founding of Britain. 
Albion Rose
A section is dedicated to Blake's illuminated books such as Songs of Innocence and of Experience (1794), his best-known work as a radical poet — and something still taught in schools today.
Jerusalem
Other highlights include Newton (which you may recognise as the direct inspiration for Eduardo Paolozzi's Newton statue outside the British Library) and Ghost of a Flea, which was inspired by a séance-induced vision.
Ghost of a Flea
The exhibition culminates with The Ancient of Days 1827, a frontispiece for an edition of Europe: A Prophecy, completed only days before Blake's death.
Europe
Elsewhere, William Blake: The Artist focuses on London, the city in which he was born, and whose burgeoning metropolis was a constant inspiration. Another inspiration was Blake's wife, Catherine, who offered both practical assistance and became an unacknowledged hand in the production of his engravings and illuminated books.
William Blake: The Artist is at Tate Britain from 11 September 2019-2 February 2020. Tickets £18 (£17 concessions) available now.



domingo, 7 de abril de 2019

Las frases cortas de Jenny Holzer

Jenny Holzer. Lo indescriptible


FERNANDO GOLVANO 


Ram, 2016
El arte puede crear imaginarios que anuden significaciones poéticas, morales y políticas. Lo sabe muy bien Jenny Holzer (Gallipolis, Ohio, 1950) que presenta en el Museo Guggenheim Bilbao una formidable exposición que abarca una trayectoria de cuarenta años. En ella da forma con una variedad de medios experimentales a cuestiones recurrentes en su trabajo: la violencia en todas sus manifestaciones -con especial atención a la que padecen las mujeres-, el poder, la muerte, los dilemas sexuales o las amenazas a la libertad.

Vuelve Holzer al museo que acoge desde su inauguración, en 1997, varias de sus instalaciones, con Lo indescriptible, una completa muestra que constituye un verdadero acontecimiento artístico internacional. Reúne lo más logrado de su producción y se corona con nuevas piezas realizadas para la ocasión, entre las que destaca la proyección nocturna de más de un centenar de textos poéticos, pertenecientes a una veintena de poetas españoles y extranjeros, en la fachada trasera del museo. Consigue con ellos transformar fugazmente el paisaje urbano, evocando una suerte de relámpagos críticos que producen al mismo tiempo encantadores destellos y reflejos en la ría.


Ya en el interior del museo, el itinerario se inicia con la serie Truismos, una compilación de breves ensayos incendiarios y lamentos grafiados en modestos carteles que la artista colocaba en las calles de Nueva Yorken los años setenta. Con voluntad performativa, esta serie engloba una lista de más de 250 declaraciones compuestas por una única frase. Hay una economía temporal y formal de urgencia que tiene que ver -recuerda Holzer- con el lapso de tiempo que una persona tarda en recorrer unos metros. Los Ensayos incendiarios (1979-82) participan también de ese tono de manifiesto. Se imprimieron en papeles de colores y también se colocaron en espacios públicos. Esta suerte de agitpropsobre cuestiones políticas, religiosas o filosóficas prefiguraría sus tomas de posición posteriores aunque se valdrá de nuevos dispositivos, como sus célebres leds, para motivar una recepción reflexiva en la que no perderá de vista la dimensión estética y afectiva. Survival (Supervivencia, 1989) fue la primera en la se apropiaba irónicamente de estos soportes publicitarios.

Dos sarcófagos, que llevan inscritos fragmentos de su texto Lamentos (1989), refieren a una memoria de las trágicas consecuencias del sida. “Mi hábitat son las frases cortas” -explica Jenny Holzer- que celebra que algunas de ellas hayan sido utilizadas por movimientos feministas. En otras salas las proyecciones en letreros electrónicos remiten a situaciones que denuncia, como la barbarie de la guerra en Siria y la crisis de los refugiados. Así ocurre en THERE WAS A WAR, una señal led vertical de forma cuadrangular que cuelga de una estructura robótica suspendida del techo de la sala y que incluye 131 relatos de testigos presenciales reunidos entre 2011 y 2016 por las organizaciones Human Rights Watch y Save the Children. Otra instalación, producida para esta muestra es I WOKE UP NAKED (2018) (Me desperté desnuda), que recoge testimonios de la violencia sexual. Merece la pena destacar la instalación de leds curvos apoyados en el suelo que titula Purple (2008), relativa a las violaciones que sufrieron numerosas mujeres en la guerra de los Balcanes. Y hay una novedad en su trabajo: una banda sonora que añade un mayor dramatismo a esa perturbadora pieza. La guerra y los abusos de poder también están presentes en la instalación SWORN STATEMENT (Declaración jurada). RAM (Ariete, 2016) contiene una selección de poemas del libro Budowalam Barykade (La construcción de la barricada), de la magnífica poeta polaca Anna Swirszczynska, motivado por su experiencia en la resistencia en la Segunda Guerra Mundial.


Living: More people will be building hiding places..., 1989
Redaction Paintings (Pinturas de censura) es otra serie iniciada en el 2000 y realizada en óleo sobre lino. Aquí Holzer reproduce documentos desclasificados, pero censurados, que se refieren a operaciones militares en Afganistán o Iraq. Se trata de una obra poco conocida que ahora se presenta con nuevos desarrollos. Aplica colores y hojas de metal a las superficies de algunos lienzos, para producir efectos contradictorios de visibilidad o de invisibilidad. Hay también otras imágenes que incluyen textos realizados en grafito sobre papel de calco como Living: Affluent college-bound students…(Viviendo: los estudiantes acostumbrados a vivir cómodamente en la universidad...), 1998. Holzer es consciente de que el efecto crítico de sus propuestas no está garantizado, y que tanto en la producción como en la recepción hay un resto enigmático que no puede ser racionalizado. Con todo, persevera en su indagación sobre un mundo en el que casi nada le es ajeno.

Hay un universo de formas implicadas en sus pinturas o instalaciones que dan forma a resignificaciones ético-políticas, y a nuevas formas de compromiso y testimonio con la participación de los testigos. También un juego de elecciones poéticas y estéticas, un inventario de aleaciones tensas entre las imágenes y las palabras que han renovado las disputas críticas en el arte contemporáneo. Todo su trabajo parte de esas premisas, y de la paradoja de mostrar lo que no puede dilucidarse plenamente. De eso habla su acto creativo.

La muestra se completa con una sala donde se presenta una selección de obras de su colección privada que amplía nuestro conocimiento sobre su universo de elecciones, diálogos y afectos. Están, por ejemplo, Natalia Goncharova, Paul Klee, Alice Neel, Joseph Cornell, George Grosz, Mark Tobey, Nancy Spero, Lee Lozano, Nan Goldin, Paul Thek y, con un protagonismo especial, Louise Bourgeois, con la que mantuvo una amistad y complicidad de larga memoria. 






lunes, 1 de abril de 2019

Inauguración exposición Esther Ferrer


Inauguración exposición Esther Ferrer
El 5 de abril Tabakalera inaugura la nueva exposición de la artista donostiarra Esther Ferrer. La muestra se titula Esther Ferrer. 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23…, en referencia a lo trabajos desarrollados por la artista en torno a los números primos, y ha sido comisariada por Mar Villaespesa y Laurence Rassel. Tanto Esther Ferrer como Laurence Rassel estarán presentes en el acto de inauguración. 
Con esta exposición, además, Tabakalera estrena una nueva sala de exposiciones en la primera planta del edificio, lo que otorgará una mayor centralidad y una mejor accesibilidad a las exposiciones. 
La exposición se plantea como un lugar de ejercicios, acciones y pensamiento, por el que discurren procesos, ensayos, bocetos y maquetas, a la vez que se invita a contar, a oír y sentir la materialidad del sonido, a ensayar, a vivir el cuerpo en movimiento siguiendo diferentes combinatorias.
Números, ritmo, sonido, lenguaje, cuerpo, tiempo, espacio, vacío… el azar en el orden, el rigor en el absurdo, la continuidad en la variabilidad.






viernes, 22 de marzo de 2019

Jenny Holzer alza la voz y las palabras contra el poder



La artista Jenny Holzer, delante de su obra 'Inflammatory', en el Guggenheim Bilbao.
La artista Jenny Holzer, delante de su obra 'Inflammatory', en el Guggenheim Bilbao. FERNANDO DOMINGO-ALDAMA
Mucho antes de la invención de las redes sociales una jovencísima Jenny Holzer(Gallipolis, Ohio, 1950), descubrió, a mediados de los setenta, una forma de denunciar las injusticias y abusos ejercidas sobre la población, en particular las mujeres. Colocaba carteles en Times Square y alrededores con textos (que bautizó como truismos) contundentes e invitaba a otros a hacer lo mismo. Su salto a la fama se produjo en 1982, cuando se atrevió a reprogramar un cartel publicitario de luz ledes con mensajes como Protégeme de lo que quiero o El abuso de poder viene por sorpresa. Desde entonces, Holzer no ha parado de extender su obra por todo el mundo, siempre sobre los mismos asuntos: el poder, la violencia, la memoria, el amor, el sexo y la muerte. Todo ello se puede contemplar en la exposición que el Guggenheim Bilbao mostrará hasta el 9 de septiembre, en su segunda planta, aunque durante 10 días se extenderá a la fachada del edificio de Frank Gehry que da a la ría del Nervión. Patrocinada por el BBVA, la muestra lleva por título Lo indescriptible, que mezcla piezas antiguas con otras realizadas expresamente para la ciudad vasca.
Con pantalón azul marino, chaqueta negra y su clásica melena al viento, Holzer llegó a la sala de prensa del Guggenheim con aire de ir a hablar poco. Sus colaboradores habían asegurado que la artista se limitaría a saludar y que no participaría en el recorrido habitual por la exposición. Pero las previsiones no van con ella y para sorpresa de todos no solo se explayó en el encuentro inicial con los periodistas, sino que después, según se volvía a enfrentar ante cada una de sus instalaciones, rememoró la gestación de cada una de ellas y habló de todo lo que se le planteó, incluida la tranquila relación con su hija y la política estadounidense. Del presidente de su país, Donald Trump, aseguró que le queda una vida política no muy larga, gracias a la fuerza de la protesta de las mujeres. “Ganarán y echarán a Trump. Las mujeres ya no están dispuestas a volver a la cueva nunca más”, dijo con un amago de sonrisa en los labios. Poco antes de formular este deseo, Holzen se había definido como artista y como feminista, aunque precisó que ambos conceptos no tienen por qué ser inseparables. “Ser feminista está en mi naturaleza, en mi vida. No puedo ver las cosas más que como feminista. En ese sentido, mi obra es militante”.
En la primera sala, Holzer se ocupa de los refugiados que ha provocado la guerra civil en Siria. La obra recoge 131 relatos de testigos presenciales reunidos entre 2011 y 2016. Petra Joos, comisaria de la exposición conjuntamente con la artista, precisa que “son entrevistas hechas con manifestantes civiles arrestados, detenidos y torturados por el régimen de El Asad, así como con desertores del Ejército y de las agencias de inteligencia sirias; estos testimonios nos ofrecen una perspectiva de las promesas rotas de la Primavera Árabe en Siria”. Lo que el visitante ve son palabras encadenadas en luminosos que caen desde el techo o toman la forma de viga vertical iluminada. En las proximidades, montañas de huesos humanos adquiridos por Holzer en cementerios dan idea del destino de todos esos testigos.La instalación titulada Purple (2008) ocupa una gran sala iluminada en malva. 19 letreros led curvos, en forma de costillas humanas, se mueven y van escupiendo frases en inglés y español, pertenecientes a personas agredidas o violadas, como le ocurrió en su infancia a la propia artista. Los textos son de Holzer, relacionados con las violaciones como arma de guerra utilizada en la antigua Yugoslavia.
A estas alturas del recorrido, alguien le pregunta si ve alguna contradicción entre ser una artista cotizada y que el material de su obra sea el sufrimiento más descarnado. Holzer reconoce que puede haberlas, pero que es igual que exponer en un museo cuando se viene del arte callejero. Muy seria, responde: “Son contradicciones inevitables”.





BLANCA ORAA MOYUA

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