domingo, 31 de julio de 2016

CHRISTIAN BOLTANSKI: “PARA UN ARTISTA TODA SU VIDA ES UNA FORMA DE ENTENDER SU TRAUMA”

  • Christian Boltanski en el IVAM
  • Christian Boltanski en el IVAM
Vida y muerte, el ciclo perpetuo de la humanidad. Boltanski (1944) cuenta historias mientras nos pregunta y nos hace reflexionar por el rumbo azaroso y frágil de la vida. Se define como un artista postconceptual y minimalista sentimental: minimalista por el estoicismo de los recursos fútiles empleados en sus piezas y sentimental porque imagina y expresa sus sentimientos que brotan de una idea que es su trauma infantil: la constatación de que cualquier ser humano puede matar a otro. Cree en la bondad de la humanidad pero el ambiente violento de la ocupación nazi de Francia fue el detonante de su trauma, esencial -piensa- en la obra de todo artista bueno. De madre católica corsa y padre ucraniano judío -que se tuvo que esconder de los nazis-, Boltanski habla de la influencia vital de la shoah (término hebreo para referirse al Holocausto) que es el motor de sus obras consideradas totales, es decir, holísticas en las que la fotografía, el sonido, la instalación, la escultura y el teatro se aúnan en piezas en las que el visitante se adentra.
Todo ocurre por azar o por el destino (si se es creyente -dice-) como esta conversación que tuvo lugar el 5 de julio en el Institut Valencià D’Art Modern por Départ Boltanski Arrivé (5 julio-6 noviembre 2016), exposición organizada con motivo de la concesión del Premio Internacional Julio González de la Generalitat Valenciana en 2015. Una muestra en la que el artista francés ha generado una nueva narración con obras recientes y antiguas: Les Tombeaux (1996), La Traversée de la vie (2015), Départ-Arrivè (2015), Réserve des suisses morts (1991), Reliquaire (1990) y Archives de l’annèe 1987 du journal El Caso (1989).
Belén Palanco: El concepto de azar es una constante en tu trabajo. ¿Por qué nos encontramos? ¿Por qué conocemos a gente? Desde el punto de vista más profundo, conociendo tu trabajo. ¿Piensas que estamos determinados por el destino o por el azar?
Christian Boltanski: Es un gran problema para mí. Cuando tú vuelvas a Madrid, si eres creyente, pensarás que ha sido el destino. Si no eres un creyente, como yo, piensas que es por azar. La respuesta es un problema real. No tiene una respuesta religiosa. Si imaginamos que no hay un orden, es por azar. En la Bienal (de Venecia de 2011, en la obra Chance), puse un montón de fotografías de bebés. Mi idea es que si tú eres como eres y yo soy como soy es porque nuestros padres hicieron el amor en un momento preciso; si hubiera sido en otro momento, habría sido totalmente diferente. Lo que nosotros somos es por puro azar porque podríamos haber sido otra cosa. Otra cuestión es por qué hay gente que muere y nosotros sobrevivimos y esto es por azar. ¿Por qué hay gente que muere más joven que yo y yo sobrevivo? Si eres un creyente, piensas que hay gente que tiene que morir y que otros van a sobrevivir. Si no eres religioso, es por azar.
BP: Entonces, ¿todo es por azar?
CB: Estoy trabajando en un proyecto con Tasmania (financiado por Daniel Walsh). Él piensa que es más fuerte que el azar porque es un jugador profesional. Este trabajo es muy interesante para mí.
(Walsh apostó que en ocho años Boltanski iba a morir. Graba su vida en su estudio-casa durante las 24 horas. El artista recibe a cambio un sueldo mensual).
BP: ¿Este trabajo empezó en 2009?
CB: Él dijo que iba a sobrevivir 2 años. Me tiene que pagar cada mes. Si muero hoy me dará dinero. Si muero en 5 años me tendrá que dar más dinero. Él dice que nunca pierde. Así que bueno, me tendría que morir en un mes, todo es posible.
BP: Todo es posible. No sabemos cuándo vamos a morir. El trabajo está siendo registrado en tu casa-estudio.
CB: Sí, en mi casa está mi estudio. Es el mismo espacio. De hecho, ha comprado mi memoria, lo que estoy haciendo. El problema para él es que si pasas el tiempo viendo la vida de otro es que no está viviendo. Por esa razón, está mirándome a mí.
BP: ¿Está gastando su tiempo?
CB: Si pasas tu vida mirando la vida de otra persona ya no vives, porque tu vida es simplemente mirar cómo está viviendo otro su propia vida.
BP: O es otra forma de vida. ¿Por qué crees que lo está haciendo?
CB: Porque es realmente sencillo; él juega mucho y gana mucho dinero. La clave es si voy a sobrevivir y si él va a ganar o no va a ganar. Perder algo que es más fuerte que el azar. Si es más fuerte que el azar, es el demonio. Porque para mí si tú eres más fuerte que el azar es que eres más fuerte que dios.
BP: ¿Quién es más fuerte que el azar?
CB: Daniel Walsh es más fuerte que el azar; él nunca pierde.
Départ - Arrivée
Départ – Arrivée
BP: ¿Por qué?
CB: Es la realidad. Él puede calcular más rápido que una máquina; puede calcular las piedras que hay ahora aquí (terraza de la cafetería del IVAM) en un segundo.
BP: Si eres más fuerte que el azar puede ser una cuestión de energía.
CB: ¿Te acuerdas de la película Ray Man? Él puede calcular rápidamente, es un hombre muy inteligente.
BP: Como lo sientes, ¿es un reto?
CB: En nuestra sociedad, es muy difícil hablar de que todos vamos a morir. Amo la vida. He sobrevivido. Pero, voy a morir.
BP: Si todos vamos a morir.
CB: Sí; lo debemos aceptar lo antes posible. No todos vamos a sobrevivir a esta semana.
BP: Hablar de la muerte es un tabú.
CB: Sí, es un tabú; cada vez más tabú. Todo el mundo quiere parecer joven, nadie está preparado para envejecer.
BP: Este tabú contemporáneo. Con tu trabajo sobre el nacimiento y la muerte estás llamando la atención sobre ese tabú.
CB: Bueno, lo más real de mi trabajo es sobre lo humano y lo posthumano. Creo que el ser humano es muy importante, que cada uno de nosotros somos únicos y que todo el mundo es muy frágil porque va a desaparecer rápidamente. Para mí es una pregunta: ¿por qué una persona que es tan importante puede desaparecer? Todo el mundo trata de hacer algo, de luchar por el amor, pero al final no hay nada. Todo el mundo sabe que va a desaparecer y ser olvidado. Mi trabajo es sobre preguntas.
BP: En tu trabajo siempre planteas preguntas con obras en las que das importancia a tus percepciones, sensaciones y pensamientos.
CB: Trato de plantear cuestiones pero no mis obras sino mis sensaciones. El arte no es preciso por lo que mi trabajo, tampoco lo es. El arte te puede acercar a lo que necesitas entender. El arte está abierto y cada uno (visitante) elige lo que él quiere (de la obra). Esto es lo importante para mí. Si vas al cine, todo el mundo ve la misma película, depende del background de cada uno para verla de manera diferente. El arte lo que está haciendo es un estímulo.
BP: Estás usando las site-specific, las instalaciones y otros lenguajes contemporáneos y las fotografías en blanco y negro.
CB: Cuando hago una obra de arte lo más importante para mí no es estar frente a la obra sino estar dentro de la obra de arte. Todas las obras deberían ser una obra total. Una exposición es como entrar en una iglesia. Cuando tú entras en una iglesia que está a oscuras, sientes el olor, visualmente cruzas la iglesia, no sabes lo que ha pasado mientras estás allí pero cuando vuelves a la ciudad, después de estar en la iglesia, no eres el mismo. Para mí, hacer una exposición es lo mismo. Me encanta la idea de cruzar algo, de atravesar algo. El lugar nos puede tocar. No es una cuestión de respuesta. En la muestra del IVAM está la pieza del diario El Caso, con fotos en las que no sabes quienes son las víctimas y los criminales.
BP: Se está jugando con la ambigüedad.
CB: Sí, porque también los criminales han podido ser las víctimas.
BP: En este caso, la comparación de visitar una iglesia y de visitar y estar dentro de una exposición y de una obra. ¿Es una forma de transformarse uno mismo?
CB: Si, es un camino para transformarse a uno mismo. Es una cuestión de estar solo y de interrogarte a ti mismo. La exposición está dividida en tres partes. Arriveé Départ, pertenece al IVAM: es como la vida, porque es muy frágil. Todo el mundo puede estar dentro de ella. Es como nosotros, somos fuertes pero nos podemos ir en cualquier momento. El metal es fuerte pero se puede quebrar. En la exposición, nada se ha producido por azar.
BP: Es como una novela
CB: Si así es. La relación con la mitología. Mi trabajo en Atacama (Animitas, 2014, quinientas campanitas movidas por el viento), nadie puede dudar de que mi trabajo está todavía vivo. Algún día se destruirá. Lo importante es entender la mitología. En Japón, en la isla de Teshima, me encanta esta pieza (Les Archives du Coeur). No es sólo una obra de arte, es algo más, es un peregrinaje.
BP: En algunos lugares sagrados de peregrinación, se conservan los corazones de los santos. En tu obra, se conservan los latidos de corazón de gente que todavía viven y otros que ya han fallecido.
CB: Algunas de las personas que han participado ya han fallecido. Cuando vas allí sientes más la ausencia (de la persona) que su presencia. Ves más la ausencia. Lo que quiero decir es que toda mi obra es sentir; es sobre la muerte y el olvido. Parece obvio pero vamos a ser nada después de nuestra muerte.
BP: Tu obra es una forma de no ser olvidado.
CB: Es una forma de no ser olvidado pero, al mismo tiempo, es imposible. Pero no me da miedo.
BP: La humanidad es igual en esencia. Pero cuando la gente muere va a ser olvidado pero, otros a través de su obra, no.
CB: Yo voy a desaparecer pero, la mitología va a estar ahí. Por esa razón, mi obra está relacionada con la mitología. La mitología es más fuerte que la obra de arte.
BP: ¿Por qué la mitología permanece?
CB: Sí, la gente habla de mitología. Ahora estoy trabajando en una nueva pieza en Patagonia, con los sonidos de las ballenas. Una pieza no para ver, sólo para escuchar. Me encanta la idea de crear historias que están relacionadas con la mitología. Las historias son más importantes que ver la obra de arte. En mi caso, crear historias es más importante que crear la obra de arte.
BP: En tu caso, ¿el conocimiento y la historia es más relevante que la obra?
CB: Tú puedes saber que la obra de arte existe pero no es muy relevante ir allí para verla. En el IVAM, la muestra es (una propuesta) clásica.
BP: ¿Estás más interesado en crear historias relacionadas con la mitología que en la creación de obras que se destruyen incluso cuando termina la exposición?
CB: Un 90 por ciento de las obras que hago se destruyen. Pero las puedes volver a crear otra vez. La obra (Personnes, 2010) que hice hace unos años en el Grand Palais (París) se reprodujo en Milán, Japón y Nueva York. La obra no se trasladó sino que se hizo otra vez. Es como una composición de música. Puedes tocar con diferentes orquestas. La misma pieza fue la mejor en Milán porque el espacio era mucho mejor. Casi todo mi trabajo es destruido. Cuando un museo me pide una pieza, la obra es destruida y lo que les vendo es el permiso para volver a hacerla.
Personnes
Personnes
BP: ¿Las instrucciones de cómo volver a crear la pieza?
CB: El documento con las instrucciones. La composición de música se puede volver a tocar de diversas maneras, se puede tocar más rápida, más despacio…
BP: Y depende del espacio, del músico.
CB: La gente puede pensar que esta obra de Boltanski va a funcionar bien.
BP: El arte, en este sentido, ¿está ligado a la forma en la que puede actuar un músico o la forma en la que dicta el carpe diem?
CB: El trabajo está realizado para un espacio. Si haces un trabajo de 400 metros cuadrados y después es destruido pero lo vuelves a crear otra vez, va a ser completamente diferente porque su espacio es diferente.
BP: ¿El proceso de trabajo es más mental, de pensamiento, que el tiempo de materialización?
CB: En realidad, no trabajo. Tengo muchos proyectos en marcha. Trato de imaginar cómo deben ser pero trabajo en 3D con gente que trabaja para mí. Hago la instalación en el sitio. No tengo un estudio, el estudio es el lugar en el que trato de pensar, de entender, pero no un espacio.
BP: La imaginación de lo que quieres expresar es una manera de decir que no se hace nada. 
CB: Es una forma diferente de estar en la vida. Ahora, me encanta trabajar en piezas que cada vez son de dimensiones más grandes y más grandes, como yo mismo. Son obras que no se pueden enseñar en galerías. Realmente, no produzco obras que se puedan comprar.
BP: No está interesado en ello, ¿estás interesado en comunicar?
CB: Estoy interesado en crear espacios con espíritu, con idea. El objeto puede ser destruido y se puede crear otra vez. Mi trabajo se divide en dos partes: las exposiciones que son grandes y destruidas y, por otra parte, el trabajo relacionado con la mitología que se puede ver. Cuando eres mayor, eres más libre. No me preocupa el mercado. No estoy interesado en vender algo en una galería.
BP: No estás interesado en el mercado.
CB: No, porque no necesito dinero y, además, porque no es ese mi momento. Ahora, estoy con lo que creo que necesito hacer o que me produce placer. En el futuro, estoy interesado en tener grandes exposiciones en cualquier parte: China, Japón, Israel… Me paso mi vida viajando e imaginando nuevas obras pero sin hacer manualmente nada.
BP: Una aproximación conceptual.
CB: Sí, eso es. Pienso en el museo primero porque es tiempo de tu vida y trato de escapar porque ahora hay demasiadas ferias de arte y negocio.
BP: ¿Piensas que el arte está muy centrado en el mercado?
CB: Yo quiero hacer arte. La relación del arte y el dinero no es muy importante. ¡Ser un buen artista es tan difícil! Mi ambición es tratar de ser muy buen artista y no ganar dinero. Sólo el arte es importante.
BP: ¿Por qué en tu opinión ser un buen artista es tan difícil?
CB: Es difícil porque es casi como un místico. Se trata de no hacer nada que es la mejor forma de hacer y de permanecer abierto. Es un trabajo con el que se puede estar tumbado en la cama pensando pero es muy difícil porque hay que organizar una exposición, viajar… Cuando eres un diseñador de moda, necesitas tener ideas, pero cuando eres artista sólo necesitas tener una idea. Me encanta Louise Bourgeois, es una de mis artistas favoritas. Pasó toda su vida intentando comprender la relación con su padre. No es una idea.
BP: Es el sentimiento y el trauma.
CB: Para una artista toda su vida es una forma de entender su trauma.
BP: Y permanecer abierto en analizar su trauma.
CB: Ser un artista es como ser un psicoanalista naif, intentar entender.
BP: ¿La vida?
CB: Sí.
BP: ¿Cuál es tu trauma?
CB: Cuando era muy joven, con 4 o 5 años, mi padre fue enviado al shoah y oí muchas historias de bebés. Ese es mi trauma. Todo el mundo puede matar a todo el mundo, eso es lo que creo. No es malo pero es la realidad. La gente es bondadosa.
BP: ¿Este es el trauma de tu infancia?
CB: Matar a alguien no es bueno pero no es terrible. Te conozco, te mato y lo terrible es que no quede nada de la persona. Por eso mi trabajo sobre los retratos son muy importantes. Nunca hablo directamente del shoah pero es mi trauma. No es sencillo.
BP: ¿Por qué utilizas las fotografías siempre en blanco y negro?
CB: Porque siempre es anónimo. Quiero algo más universal, que está hablando de alguien pero que no se precisa.
BP: ¿El blanco y negro (en la fotografía) es más universal?
CB: He usado fotos que provienen de periódicos como El Caso. Nunca he hecho fotos por mí mismo. Siempre proceden de diarios que son en blanco y negro.
El Caso
El Caso
BP: En realidad representan a fotografías de ti mismo. Tu percepción, tu idea está fotografiada en cada uno de ellos.
CB: Yo no elijo las fotografías. No me gusta elegir si este es más simpático o más guapo. Cuando estaba trabajando en la pieza de Suiza (Réserve des suisses morts), noventa y nueve estaban muertos y uno vivo. Mentir y decir la verdad está muy mezclado en la vida. Las cuestiones que no son verdad pueden llegar a ser verdad.
BP: Las dos caras de una moneda.
CB: Sí, es una constante en mi trabajo. Algunas veces es el humor. (El trabajo de) Los suizos es una broma porque no tienen una razón histórica para morir. A los suizos todo el mundo les ama.
BP: Elegir los suizos también es el concepto de universal. ¿El arte tiene que ser universal?
CB: Cuando los japoneses dicen que mi arte parece muy japonés me gusta. Cuando tú eres un artista no tienes una cara nunca más. Tú tienes un espejo (se pega la palma de su mano derecha a la cara).
BP: Te miras a ti mismo dentro de ti.
CB: Tienes que mirarte a ti mismo, no mirarme a mí.
BP: Cuando yo veo una obra de arte…
CB: Tú estás viendo mi historia.
BP: Dependiendo del tiempo que la veo puedo ver unas cosas u otras.
CB: Sí.
BP: ¿Cuál es la metáfora del espejo?
CB: Yo no existo más. Por ejemplo, si lees a Proust no está hablando de él sino de los demás. Cuando hago una obra de arte estoy hablando a cada uno enseñando mi trabajo. Yo quiero desaparecer.
BP: ¿Quieres desaparecer en tu trabajo?
CB: Sí. Todo el mundo dice que soy yo aunque no sea yo. Hay que perder tu ego. Es una broma… Una obra de Giacometti se parece a Giacometti. Francis Bacon se parece a Francis Bacon. Y yo me parezco a una caja de galletas (risas).
BP: Las cajas de galletas, ¿por qué el uso de la caja?
CB: Porque es un objeto minimalista que no es caro, en el que los niños pueden poner objetos para guardarlos. Es un objeto minimal sentimental. Mi arte es minimalista porque nací con el minimalismo pero a la vez es sentimental.
BP: Estoico.
CB: Hay dos maneras, para mí, de hacer arte: hablar del arte y hablar de la vida. Siempre está mezclado. Un artista abstracto habla más del arte, y Goya de la vida. Aunque, yo hablo de arte porque soy minimalista y, también, de la vida.
BP: En las site-specifics.
CB: Siempre es conceptual pero es sobre la vida. Es minimal y habla de la vida. No es decoración. No me gusta nada hacer algo que vaya a ser puesto en una pared. Hacer una pieza no es fácil para mí.
BP: Y sobre ¿el silencio?
CB: Uso mucho el sonido. En el IVAM, es una exposición muy tradicional. Me gusta el arte total, en el que se mezcla el arte, el sonido… Sí, como en la muestra de París en la que se podía comer y hacía mucho frío porque dije que no quería que pusieran la calefacción.
BP: Tuvo que ser un poco duro.
CB: (Entre risas) Sí, un poco. El frío (alcanzó menos 5 grados) era parte de la obra.
BP: Si cambias el espacio, el nivel de percepción de la obra es diferente.
CB: Sí, seguro. Si una persona que está viendo mi obra dice: Boltanski es un buen artista postconceptual es que mi exposición es muy mala. Pero, si otra persona siente que la obra le ha tocado aunque no entienda la obra, entonces, es un éxito para mí.
BP: Tus obras son cada vez más grandes que tratan de tocar más y más al visitante.
CB: Los visitantes son actores de la obra, son partes de la obra. Mi obra es cada vez más ambiciosa porque trata de mezclar el teatro y la exposición. Estoy trabajando en teatro y ópera cómica en París. Cuando tú caminas por la obra algo ocurre. Me encanta trabajar en lugares muy grandes, más que en museos. Trato de crear un nuevo camino de arte, no como un pintor. Trato de mezclar sonido, teatro, arte visual y soy afortunado porque lo puedo hacer. Lo más terrible ahora es que los artistas sean tan profesionales. Me gustaría decir a los artistas jóvenes que es horroroso que quieran ser artistas profesionales porque lo que deben de ser es outsiders. Es muy importante no ser profesional. Es muy peligroso en la universidad hacer artistas. No se puede hacer un artista, es imposible. Cómo hablar con un dealer, cómo hacer dinero… Yo he sido profesor en la universidad y lo único que tienen que hacer es esperar y optar por hacer algo un día. No ser profesional. En la escuela, es terrible, se trata de que los artistas sean profesionales y tengan un porfolio.
BP: Y ¿un statement?
CB: Nunca lo he hecho en toda mi vida. Es horrible.
BP: ¿Cómo te mantienes outsider? ¿Es la única manera de ser único?
CB: Estoy un poco loco pero quiero estar un poco más loco. Ser un artista es completamente diferente, un poco religioso.
BP: Un poco místico.
CB: Sí. Cuando estaba en el desierto de Atacama, estaba hablando con el chamán de la comunidad. El chamán y yo éramos un poco lo mismo. Si hubiera nacido allí, sería un chamán. Teníamos las mismas ideas y el mismo trabajo: tratar de entender. Yo creo que he nacido en París en el siglo XX pero que he nacido en Polonia en el siglo XIX y que era un rabino, si he nacido en el desierto de Atacama y soy un chamán, todo es lo mismo.
BP: ¿Morimos y renacemos?
CB: Lo que creo es que tu cara es una mezcla de piezas de mucha gente que estuvo antes que tú. De gente que estuvo aquí. Tus ojos son de alguien y toda tu cara es, en parte, de gente que estuvo antes aquí y también tu espíritu es parte de gente que estuvo antes que tú aquí.
BP: ¿Tu espíritu es antes que tú?
CB: Tengo un conocimiento que nunca he aprendido; este proviene por mis ancestros. Mi cara es mezcla de gente que estuvo antes que yo y mi espíritu, también. Esa gente no está muerta porque está dentro de mí. Tus ojos vienen de alguien y mi conocimiento, que no he aprendido, viene de alguien.
BP: Un artista no es un profesional, tratar de entender y expresarse no con palabras.
CB: Soy un creyente. Necesito hablar. No quiero ser famoso. Por esa razón soy honesto. Cuando eres un outsider tú no haces arte para los demás sino porque lo necesitas. Por eso, estoy dentro del arte. Una forma de ser honesto.

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