martes, 30 de junio de 2015

El Dalí auténtico viaja a China


"China es un gran reto y por eso no hemos venido hasta estar bien preparados. Ahora es el momento”. Después de haber dedicado tres años a preparar su desembarco en Shanghái, Juan Manuel Sevillano, director de la Fundación Gala-Salvador Dalí, presentó la exposiciónDalí y los medios, que se inaugurará en noviembre en el centro comercial K11. "Es el primer paso del plan a largo plazo que hemos diseñado para acercar la figura y la obra de Dalí a China". No en vano, la fundación prepara una batería de actividades que incluyen la colaboración con universidades y editoriales locales, conferencias, e incluso la organización de cursos en mandarín. "Al fin y al cabo, a pesar de que no ha sido muy estudiado en China, creemos que Dalí incluso ha tenido influencia en la excentricidad de los artistas contemporáneos de este país", según Sevillano.
De momento, la primera exposición "no pretende abarcar todas las facetas de Dalí, sino explorar su relación con los medios de comunicación de masas, ya que fue el primer artista que supo ver su fuerza y colaboró con ellos". Por eso, en la muestra se exhibirán 12 grandes obras del artista, entre las que destaca el cuadro Nariz de Napoleón transformada en mujer encinta paseando su sombra melancólica entre ruinas originales, y una amplia selección de revistas y de periódicos en los que Dalí fue protagonista o participó de alguna forma: desde la primera portada que le dedicó Time hasta la que diseñó para Vogue. La exposición concluirá con diversos montajes audiovisuales sobre el trabajo del creador de Figueres en la televisión y el cine.
No es la primera vez que Dalí aterriza en China, pero Sevillano asegura que se trata de la muestra más completa que ha viajado hasta el gigante asiático. Y recalca que en la de su fundación se verán obras auténticas, en alusión al conflicto que ha estallado con otra exposición, Crazy Dalí, prevista para fechas similares a un par de kilómetros de distancia. "El problema de los derechos de propiedad intelectual es una asignatura pendiente aquí. Existen muchísimos actores en el mercado, con mayor o menor legitimidad, que hacen en muchos casos un uso excesivo de los supuestos derechos que ostentan para hacer ediciones o reproducciones. En un país como China, donde existe todavía un cierto despiste sobre lo que es auténtico y lo que es falso, han ocupado un espacio excesivo que no les corresponde", contó Sevillano. No en vano, en la presentación estuvo un equipo de abogados contratado por la fundación para evitar problemas con la propiedad intelectual. "Tenemos que explicar bien los conceptos de autenticidad y de legitimidad, pero lo que está claro es que en China tenemos que estar".
Sevillano, que ya organizó una exposición sobre Dalí en Shanghái hace 14 años, resalta el desarrollo positivo que ha tenido China. "En 2001 entramos en un mundo en el que teníamos muy pocas referencias. Funcionó, pero el respiro de alivio cuando todo estuvo de vuelta en casa fue tremendo", recuerda. "Ahora la forma de trabajar aquí es mucho más homologable, utilizamos los mismos planteamientos e incluso las mismas empresas proveedoras de seguridad, de seguros o de transporte, y trabajamos con un equipo joven pero experimentado y en instalaciones de primer orden". Y, sin duda, el chino es un mercado muy goloso. De hecho, además de los 120 yuanes (18 euros) que costará la entrada, la fundación espera hacer buen negocio con la mercadotecnia.
También importa el turismo: "Siempre tratamos de que haya una cierta promoción del triángulo daliniano —Figueres, Cadaqués, Púbol—. Tenemos que hacer un esfuerzo de promoción para generar importantes volúmenes de visitantes en ciudades pequeñas como Figueres, así que aprovechamos cualquier oportunidad". Por eso, en las próximas semanas, los responsables de la exposición discutirán con Turespaña y con la Agencia de Turismo de Cataluña cómo pueden convertir el surrealismo de Dalí en un imán para promocionar viajes culturales a España.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada


BLANCA ORAA MOYUA